Otra mirada al fenómeno de los zombis.

Los zombies pueden ser un antagonismo latente del ser humano-Google Images.

Sin explicación alguna, el interés por los muertos vivientes se ha reaparecido como lo fue en el siglo pasado; un género que ya parecía no tener más nada que contar ya  goza de una popularidad que envidiaría cualquier celebridad.  Abundante material satura las tiendas e Internet para satisfacer a miles de fanáticos de estos seres de ultratumba.

Sin embargo, más allá de ser un simple entretenimiento morboso para las masas, ¿los zombis no reflejan algo de nosotros como especie “civilizada”?. Lo primero que se observa en las “obras” protagonizadas por estos monstruos, es que su presencia pone en entredicho la fortaleza de nuestro mundo que creemos perfecto. La sociedad luce incompetente para contener su amenaza y sucumbe sin más, ni las armas más potentes o la ciencia pueden destruirlos hasta la “fe” en Dios no logra evitar la destrucción de la civilización y de nuestras rutinas como seres sociales.

 La incertidumbre y la supervivencia a cualquier costo terminan por sustituir el equilibrio y la racionalidad; una alegoría sobre el temor del hombre civilizado de perder todas sus conquistas históricas por medio de la creación de la sociedad. Sin ella, su significado trascendente y dominante del panorama global carece de sentido reduciéndolo a ser un habitante más de un mundo incompresible en igualdad de condiciones con otros seres vivientes, a quienes mediante el apoyo de la sociedad parecían fáciles de controlar. Al carecer de esa ayuda el hombre solo le queda su propio cuerpo e ingenio, ya no es ese “gigante imbatible” capaz de explicar el universo mediante la razón.

Los zombis también reflejan el subconsciente destructivo y contradictorio de las personas, a pesar de que los supervivientes se necesitan para evitar sucumbir, la misma angustia y perdida de identidad conspiran contra ellos. Los conflictos entre los miembros del grupo, reflejados en las luchas por el “liderazgo” o lo que es lo mismo por el “poder”, merman la confianza. La personalidad se trastoca, sin sociedad que marque límites, lo mejor y peor de cada uno se manifiesta revelando quién es realmente. Irónicamente, los supervivientes, a pesar de mostrarse tal como son se empeñan en seguir  “interpretando” sus antiguos roles sociales para preservar su identidad anterior a la hecatombe, como una máscara inútil con la cuál ocultar su verdadera naturaleza.

 La constante de violencia visceral y barbarismo no hace sino recordarnos que a pesar de ser seres racionales de incuestionable capacidades intelectuales, somos frágiles interiormente y preferimos reprimir cualquier anhelo o deseo que hagan tambalear nuestra cómoda rutina perfecta, nuestra “jaula de oro” existencial con la que protegernos de las incertidumbres de la vida; aspecto último reforzado por la sociedad para garantizar la cohesión de los individuos. Al desplomarse esta comodidad, nuestra indefensión es absoluta y reaccionamos…simplemente actuamos, emerge el instinto; se despierta una burda caricatura de nuestro pasado cavernario, que lentamente va disminuyendo la humanidad del superviviente. El humano mordido por un zombi, es una metáfora de la derrota de nuestra humanidad y el triunfo de la irracionalidad.

 Las historias de muertos vivientes también tienen influencias de dos movimientos artísticos: el romanticismo y el decadentismo, del primero se puede extraer la antipatía a la ciudad: la vida urbana es solo una monotonía sin sentido corroída por la corrupción y la deshumanización, una ilusión de la cuál no hay escapatoria. Sólo cambiando de ambiente, buscando un “mundo nuevo” encarnado en la vida campestre, lejos de las urbes, se podría conseguir un paliativo a las angustias vitales del ser humano. 

Los zombis surgen mayormente en las ciudades y destruyen todo a su paso, los supervivientes no tienen más opción que huir hacia el campo, no se libran del todo de la amenaza pero obtienen ciertas ventajas que en la ciudad, convertidas en una trampa mortal, no tendrían. Del segundo movimiento encontramos la estética oscura, sin vida, entornos abandonados que sucumben a la inclemencia del tiempo; los paisajes apocalípticos y anárquicos carentes de vitalidad dominados por una agonía interminable es lo que queda del mundo del hombre civilizado después de la catástrofe.

 Encontramos en este género un vector para comunicar el descontento hacia la sociedad y las miserias humanas, a través de las peripecias de los supervivientes enfrentados al hostigamiento de los no muertos se pueden notar la ceguera en que vivimos inmersos, nuestra afán de permanecer dominando un espacio en el mundo, por insignificante que parezca, nos lleva al desastre. Refleja la alienación de las masas y como estas terminan siendo perniciosas hasta para el mundo que las mantiene “ordenadas”; la confusión individual cuando ya nada tiene sentido y los conflictos de intereses entre seres humanos muestra nuestras flaquezas, los valores morales heredados por la educación se diluyen por circunstancias que nos superan y el barbarismo se adopta como guía en medio del caos.

 Finalmente, tanto zombis como humanos evidencian la excesiva dependencia de ambos hacia la sociedad, símbolo también del materialismo que destruye la autenticidad individual sumergiéndonos en la vaciedad. Nadie en un mundo caótico, sin futuro ni rumbo, avanza hacia un destino superior hundiendo a ambos en la nada. Los zombis no cesan de cazar y comerse a los vivos, para mantener en funcionamiento sus cuerpos, su existencia es una monótona búsqueda de alimento y de vagar sin rumbo.

Por lo que respecta a los supervivientes, estos viven perseguidos por una amenaza que los enloquece, una desesperante lucha por permanecer en un mundo que no dominan ni entienden. Ni siquiera el hecho de poseer inteligencia y organización les impiden no sentirse parias, teniendo una existencia amarga donde no hay metas ni objetivos, ni motivos para vivir más allá de los que conocen. La añoranza de una “vida normal” hace que, finalmente claudiquen.

Saque usted sus conclusiones.      

Pedro Felipe Marcano Salazar.

C1udadan0x.

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La industria de la tecnología se devora a si misma.

La industria tecnológica presenta profundas contradicciones- Google Images

El mercado actual de la tecnología no es comparable al de otras épocas, es más acelerado y todo lo que creíamos “nuevo” ya es obsoleto en un parpadeo; sin embargo, esa velocidad termina por sofocar a la misma industria y a aquellos que quieren competir en ese mercado.

 Los emprendedores, tan socorridos en esta crisis mundial, si bien son tomados en cuenta con sus ideas y propuestas, no pueden por mucho tiempo tener un espacio propio en este mundo, motivado a la competencia de compañías ya consagradas quienes prefieren comprar invenciones ajenas para garantizarse una posición ventajosa en un nicho del mercado a costa de retener a los clientes ya conquistados por estas innovaciones; la “gloria” se la llevan la compañía mientras el creador termina pasando a segundo plano, pero bien pagado.

 Al final del ciclo, todos los dependientes de estas creaciones terminamos por confluir en el mismo ecosistema de las compañías y aceptar sus políticas, aún cuando no estemos de acuerdo con ello. Esto de por sí no es malo, porque el creador puede disponer de sus inventos como desee, pero se va creando una centralización excesiva que con el tiempo terminará siendo perjudicial para quien quiera un camino distinto: a corto plazo si usted crea e innova y no tiene amparo de alguna compañía influyente, con interés de desarrollarse de forma independiente o con colaboración de otros pero manteniendo el “control sobre la obra”, es probable que se quede al margen y sea sofocado.

 ¿Entonces se podría hablar de un monopolio?, en parte si. Es el monopolio de las oportunidades y de las ideas, algo quizá no contemplado en las leyes por que es ya una rutina que se ha camuflado bien. Se confunde la compra de determinada innovación con una anexión de potenciales nuevos clientes que beneficiarían al comprador, no tanto al creador o a sus adeptos. No hablemos de beneficios económicos, sino que el cliente se encuentra yendo a los mismos sitios, solo que con una imagen distinta.

Vemos así, que la tecnología es dominada por unos pocos. La participación se limita a las posibilidades brindadas por los “nuevos dueños” y siempre queda la sensación de “ya no es como antes”. Muchos clientes quizá vean con resignación o con beneplácito esto porque se cree que la innovación será mejor con el apoyo de más capital y personal, otros en cambio no lo ven así y siempre se puede encontrar la posición extremista de “todo es por dinero”. Queda la duda de sí se innova por gusto o por fama; queda la sensación de que no será necesario buscar en otra parte porque los ya consagrados lo “inventaron”.

 Los más férreos opositores a esta costumbre hecha práctica, plantean opciones que igualmente resultan positivas y equilibran la situación: tenemos los freelancers, el crownfunding, las licencias Creative Commos, el Software Libre, el movimiento Open Source, el cooperativismo de programadores, la participación comunitaria en cuanto a la tecnología….muchos de estas iniciativas, ya son unas más conocidas que otras, están haciéndose un espacio. Han logrado la simpatía, incluso de grandes compañías, y han sido capaces de ser un fuerte competidor para empresas con muchos recursos: el mejor ejemplo esta en el equilibrio de fuerzas que tuvo la suite ofimática de Microsoft con su par de código abierto Open Office; la situación se repite con otro competir, también de código abierto, Libre Office quien con la actual crisis económica esta ganando mucho terreno.

Cierro la siguiente entrada con un fragmento extraído del artículo  “Cinco ideas desde las que pensar la tecnología hoy”, cortesía del sitio web eldiario.es:

“Hemos glorificado la innovación como el factor determinante para el desarrollo, la única vía de forjar un modelo de crecimiento no especulativo. Sin embargo, la innovación tecnológica que posibilita disrupciones en múltiples industrias no es moral ni políticamente neutral. Cada vez son más las voces que avisan, por ejemplo, de que la industria tecnológica está siendo uno de los factores claves en el desaforado crecimiento de la desigualdad a lo largo de las últimas tres décadas, fomentando que se concentre una cantidad de capital cada vez mayor en un número menor de manos. No hay mejor ilustración de esto que los mil millones de dólares que Facebook empleó en comprar Instagram, una compañía con trece empleados.”

 Saque usted sus conclusiones.      

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

La amargura del indígena venezolano.

Los indígenas venezolanos deben ser tomados en cuenta-Google Images.

Los últimos años para los indígenas no han sido los mejores, han tenido que ser testigos y víctimas del deterioro de sus condiciones de vida. La pérdida de sus tierras ancestrales, ese drama que parece interminable, junto con el acoso por intereses perversos, hacen pensar que los “auténticos excluidos” son ellos y no otros. Son un pueblo expatriado dentro de un país indiferente a su situación, un país al que miran lejano y con desconfianza. Un país cuya sociedad les recuerda, en el sentido negativo, al del conquistador español quienes desplazaron a sus antepasados. Quizá los tiempos sean otros, pero las injusticias siguen siendo las mismas.

 Se ha vuelto “normal” verlos como limosneros en las ciudades e incluso pueblos del país, para asombro de muchos. Luchan día a día con un mundo desconocido e hipócrita, divido por las coyunturas políticas y el paso monótono de gente demasiado ocupada en sus propios problemas. Suelen ser mujeres con hijos pequeños, quienes terminan acampando en plazas, parques o en la calle. No muchos saben hablar español. Quedan así relegados a la incomunicación. El como llegan a las ciudades, es un enigma donde sobran culpables hipotéticos, sin que se aplique soluciones; es aquí donde surge la interrogante: ¿nuestros indígenas no son venezolanos?… pareciera que no.

 Aquellos que se resisten a ser despojados de sus tierras, enfrentan enemigos peores que la misma indiferencia: en primer lugar la minería ilegal que se ha vuelto mafiosa y asesina a sus líderes, la corrupción de la clase política, diversos intereses económicos relacionados a motivaciones oscuras y el infaltable partidismo de sus reclamos. Algunos de sus representantes políticos, ceden a las tentaciones de lo malo de la política o la agenda de las instituciones públicas, no los toman en cuenta, esto se agrava con un país polarizado, de posiciones irreconciliables.

 ¿El indígena venezolano que le queda?, no soy la persona más indicada para responder esa pregunta, sin embargo la repartición de culpas no soluciona nada y menos la ignorancia persistente de quienes son nuestros indígenas. El prejuicio también les perjudica, tanto como la exclusión latente. Es reconocible que con todo lo desventajoso de su situación, existen buenas voluntades quienes han aminorado su sufrimiento, luchan con ese silencio de la indiferencia para recordarnos que, a pesar de ser distintos, ellos son ciudadanos miembros de esta sociedad. Son venezolanos, como cualquier otro, cuyas costumbres y modo de vida particulares deben ser respetados.

 Si de algo ha de enorgullecerse el hombre moderno es de sus impresionantes medios para superar los límites y solventar problemas complejos, pero se reprocha su irreprimible barbarismo, donde las víctimas predilectas de este son los más débiles, aquellos que no se conocen o  casi ni se ven. El resto de los venezolanos deberíamos ser más concientes y trabajar con dedicación para que los pueblos indígenas no sigan pensando que conviven junto a salvajes, sedientos de poder y dominados por bajas pasiones. Debemos crear un ambiente social, en el cual, los indígenas no sean vistos como “extraterrestres hostiles” sino como compatriotas. ¿Estaremos dispuestos a cambiar nuestra actitud?, solo la voluntad de la gente determinara el rumbo de los acontecimientos, por el momento, la problemática sigue planteada.

 Saque usted sus conclusiones.      

Pedro Felipe Marcano Salazar

@C1udadan0x.

Nota: recomiendo leer el artículo Carta para todas las comunidades indígenas del país.

 

Yo me uno a #BastadeBalas

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Como ciudadano y ser humano, no considero respetuoso el usar armas para resolver un conflicto, menos aún el creer que nada puede hacerse para buscar un consenso entre todas las personas en tener un mundo equilibrado, donde no sea necesario recurrir a la violencia armada. No es buscar una utopía, no se trata de hacer escándalo sobre algo doloroso que destruye la integridad de muchas vidas, mucho menos en cambiar un sistema por otro. Se trata se cambiar las reglas de un comercio cruel donde la impunidad y el silencio son sus mejores aliados.

El autor de este blog apoya #BastadeBalas, para poner fin a la irresponsabilidad de unos pocos, de poner coto a las complicidades de aquellos personajes sin escrúpulos que comercian con la muerte. Que cese el dolor y la pena de tantas personas quienes ni siquiera se les pregunta que opinan. Los ciudadanos unidos por esta causa podemos cambiar este panorama.

Puedes consultar más información en los siguientes enlaces:

Si tienes cuenta en redes sociales, también puedes consultar el Grupo en Facebook de Amnístia Internacional Venezuela o su cuenta en Twittter.

Juntos podremos lograr un mundo sin armas.

@C1udadan0x.

Los antihéroes adolescentes.

Kick-Ass, ejemplo de “héroe” adolescente-Devianart.com

Dentro del mundo del entretenimiento contemporáneo, ha surgido un nuevo tipo de “héroe” peculiar; estos nuevos personajes buscan un público más joven, no tan “maduro”. Que refleje el estilo de vida actual de los adolescentes, especialmente, de aquellos concentrados en las grandes urbes. Estos nuevos ídolos son construidos sobre la base de tramas oscuras, diálogos mordaces, con jergas juveniles, empleo de palabras obscenas o propias del habla popular de ciertos círculos sociales y constantes referencias al mundo digital. Son héroes más cercanos al público, dotado de realismo con el que se pueden identificar cualquier mozo ávido de aventuras que alimenten su imaginación.

Estos héroes también rompen esquemas. Ya no interesan tanto los superpoderes sino que sean capaces de resolver cualquier situación “extrema” que sólo un héroe puede enfrentar, operan bajo una “moral y ética” subjetiva, simplista, nada compleja. No se omite la inspiración de héroes consagrados pero tampoco se hereda sus aspectos positivos, los valores y virtudes humanas no son tan relevantes ni se transmiten por medio de ellos. Se emplea, lo bizarro y el reducir la “causa heroica” como una simple lucha donde “los buenos deben acabar con los malos”. Los medios para vencer a los villanos, no están sujetos sobre alguna base moral equilibrada, dependen de la situación y lo que sienta el héroe hacia el malhechor, es decir, el aspecto emocional negativo es un recurso válido pasando por encima del respeto a la vida de ese enemigo a vencer. Es muy poco la evaluación racional sobre las acciones delictivas del villano en la historia, salvo para elaborar un plan con el que podrá derrotarlo.

 Los nuevos héroes, son hasta hedonistas con su faceta. Ni siquiera cuando se asocia con otros paladines se identifican como héroes sino como “vigilantes”, más propio de una tribu urbana o un grupo parapolicial. Son transgresores y dejan en ridículo a las autoridades quienes lucen incompetentes para todo. Este modelo de “paladín de la justicia”, también busca reconocimiento social al mismo tiempo invita a los ciudadanos comunes a imitarle; cosa muy opuesta del los héroes consagrados. Como personas normales, cuidan su identidad secreta, pero sus actividades heroicas más parece una forma de huir de la vida real que una entrega desinteresada de servir a la gente. No busca un mundo mejor, solo busca eliminar a todo esos individuos despreciables que abundan en la sociedad, al margen de la ley y del respeto de los derechos que tenga los villanos de turno.

Si tenemos estos héroes, tan realistas o próximos a la vida cotidiana de los jóvenes; ¿qué clase de ambiente social les rodea para que la industria del entrenamiento construya tales personajes?. Principalmente, los adolescentes se encuentran en un mundo altamente mediático, dominado por la técnica y la ciencia. Son escépticos e individualistas, no creen en “grandes discursos” ni tienen un ambiente social que les marque una pauta moral “correcta”, los valores transcendentales del hombre no son parte de su mundo mediático y si toma partido por una “causa” esta debe afectarle muy profundamente, siempre y cuando intervengan los medios en el proceso. Los domina el consumo global, del marketing digital, junto a la hiperinteracción facilitada por las redes sociales. Los juegos de video, las teleseries vía Internet, la literatura de fantasía con altas ventas, la facilidad de idolatrar con celeridad a cualquier celebridad, de la mano con la publicidad sublimada condiciona su concepción de la realidad. Tienen una imaginación muy activa.

Viven en un mundo demasiado acelerado, volviéndolos mutables en sus ideas. No tienen el suficiente contacto humano, por parte de sus padres ni demás familiares y si tienen amigos suelen tender a la tribalización, situación que puede provocarles dependencias emocionales muy agudas. Tienden a evadirse de la realidad por medio de la tecnología, la cuál entienden mejor que su mundo circundante. Son complejos, no tienen muy claro como interactuar con el  “mundo adulto” al cuál se rebelan ferozmente, pero sin dejar claro el por qué. Heredan el desencanto social imperante en el siglo, la falta de fe en el progreso, las contradicciones sociales actuales y una búsqueda casi obsesiva de una identidad que le de sentido a todo, para tener en sus manos ese equilibrio interno que les permita entender cuál es su papel en el mundo.

¿Qué les brinda estos héroes?, les da una voz con la que comunicar su visión de las cosas, que no suelen ser fáciles. Un personaje distinto, ante el agotamiento de los héroes tradicionales; también una sensación de “poder” para enfrentar las carencias o contradicciones cotidianas y un espejo detallado de su realidad, alejada de ficciones exageradas o fábulas morales que no satisfacen sus intereses. Puede que les sirva de guía en un mundo complejo como el actual, aunque depende de lo que busque cada quién.

Si es así de complicada la situación de un joven de este siglo y sus héroes sirven de escape ante la incertidumbre de la propia existencia, ¿Qué podríamos identificar de “antiheroico” de los paladines actuales?; en su concepción no se toma en cuenta valores morales elevados, propios de todo héroe que se aprecie de serlo, no se construye una filosofía de vida que resalte lo positivo de sus acciones o aclare cuál es su intención frente a la sociedad.  El protagonista tiende a reducir su gesta de buscar el “bien común”, la satisfacción de alguna necesidad interior, exclusivamente emocional.

Puede alegarse lo contrario citando las acciones de otros héroes más experimentados, pero estos tenían un componente racional, sustentado en principios y valores concretos transmitidos al público, más que emotivos. No tienen arraigado el respeto por la vida ni la integridad de los demás, mucho menos por la suya. Ven su lucha como una “guerra a muerte” contra el mal exponiendo una violencia y agresividad exagerada, la que se edulcora con un humor muy bizarro. Toda figura de autoridad, incluida la familiar, es insignificante e incapaz  por lo que se convencen que la sociedad los necesita ganándose su afecto y connivencia, porque simplemente vive bajo una moral laxa, ávida de aceptar mitos populares urbanos, por su reprimido interés de romper con el orden establecido a través del héroe. Es una marioneta de unas masas insatisfechas de todo, incapaces de asumir sus carencias con sinceridad.

¿Cree usted que un héroe debe ser el mensajero de los valores más nobles de la humanidad o un amorfo alienado que solo consuela, temporalmente, los vacíos y quimeras juveniles?.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

 Nota: el autor recomienda los siguientes libros con el fin de profundir este y otros temas que sirvieron para la redacción de la presente entrada.

  • Orellana, José. Los derechos del niño y la salud mental. Caracas, Venezuela. Monte Ávila Editores Latinoamericana, C.A. 1997.
  • Palant, Victoria. Cómo hacer de tu hijo un fascista. Madrid, España. Altalena Editores, S.A. 1978.
  • Varios autores. La soledad del hombre.Caracas, Venezuela. Monte Ávila Editores, C.A. 1980.

¿Escasez de creatividad?.

Los teléfonos móviles son el mejor ejemplo de falta de originalidad en estos tiempos- Ohdios.com

Recientemente cuando te diriges a alguna tienda, te asombra la falta de originalidad en el diseño de algunos productos; ya los gadgets más “populares” si se miran con detenimiento no pasan de ser plagios de otros equipos muy demandados. Los plagios sobre el IPhone o el BlackBerry se notan en muchos smartphones de la competencia quienes apelan a esto ya sea por falta de ideas o por usar aquel viejo truco publicitario de recurrir a la “asociación inconciente de un producto” para vender.  Esta impresión me ha quedado más patente, con sus polémicas, cuando Samsung puso en el mercado su serie Galaxy; la primera vez que lo vi me pareció un IPhone con algunas pequeñas diferencias y sistema operativo distinto. Razón tuvo Apple para demandar.

Pero, si no es el plagio disfrazado de novedad lo que ahoga la creatividad, está el “reciclaje” de conceptos exitosos aplicados a un producto estrella; en este aspecto Apple destaca, sobre todos con su IPad que no pasa de ser el mismo equipo al que se le agregan nuevas funciones, ni siquiera su versión mini podría decir que es la “gran innovación” que muchos esperaban. Después de esto se viene la tendencia de la “hibridación de conceptos”, es decir, dos gadgets opuestos se unen para crear un “nuevo producto”, allí vemos el Phablet o el Padfone no son más que teléfonos móviles con elementos de tabletas. Las cosas que podemos hacer con otro equipo por separado, nos los fusionan y ofrecen como “original”.

Esta tendencia se aprecia mucho en periféricos, PC‘s, accesorios diversos, hasta en la industria automotriz y de electrodomésticos esta situación se esta presentando., es por esto que como consumidor te sientes estafado; por eso pregunto: ¿las compañías no tienen más ideas?, ¿será que las innovaciones son “cosa del pasado”?, ¿será ético tomar ideas de otros, fusionarlas, y venderlas como “novedad”?

Antes cuando se iba a las tiendas las compañías se esforzaban en ser diferentes, en tener productos que te dejaban impresionados; ahora solo encuentras copias de cosas que ya existen, ninguna tendencia innovadora que llame la atención.

Si esta situación se esta dando, ¿será el fin de la innovación, en el buen sentido de la palabra?, no del todo todavía quedan productos que por lo menos son interesantes, tenemos por ejemplo el “teclado” Datahand Ergonomic, el ordenador-teclado ZPC-H6, la laptop Acer ICONIA 6120 o el Surface Exodesk, son productos “distintos” en estos tiempos donde pareciera haber uniformidad de ideas para diseñar un equipo.

No creo con esto que será el “fin de la creatividad”, muy al contrario, muchas mentes en estos momentos deben estar trabajando en, realmente, buscar ser diferentes a lo que existe en la actualidad; solo que una tendencia pareciera hacernos creer lo contrario. Al final de cuentas, quién decide que comprar y que le es útil para su vida es el consumidor.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar

@C1udadan0x.

Los #asteroides, ¿amenaza o futuro negocio?.

Asteroide Eros
Los asteroides vuelven a llamar la atención de la humanidad-Flickr

El impacto del asteroide en Rusia ha demostrado la indefensión de la Tierra frente a estos bólidos cósmicos, dicha indefensión radica en algo simple: falta de información y el subestimar la amenaza de estos objetos. Se puede alegar a nuestro favor que nadie esperaba un hecho así, sumado a lo infrecuente de los impactos en la Tierra de estos bólidos pero desde hace no muchos años los avances científicos sobre la materia ya advertían del riesgo que representaban y la necesidad de desarrollar “contramedidas” para proteger al planeta.

Por fortuna, este suceso demostró lo necesario de lograr una mayor cooperación internacional a nivel científico al mismo tiempo se va tomando más en cuenta aquellos proyectos destinados a prevenir un posible impacto nefasto; las ideas, incluso las más “descabelladas”, deben ser consideradas si se quiere evitar un desastre mayor. Evidentemente los medios de detección temprana saldrán beneficiados en estas circunstancias; si se consolida dicha cooperación internacional la información será nuestra mejor carta frente a los asteroides.

¿Será la colonización de los asteroides el impulso que necesita la industria aeroespacial?-DevianArt

Sin embargo, los asteroides no son solamente peligros para la Tierra, existe mucho interés en sacarle provecho a los posibles recursos contenidos en su superficie los cuáles podrían ser vitales para la humanidad; así como para diversos sectores de la tecnología quienes creen podrían encontrar minerales escasos en la Tierra. Es muy probable que eso impulsara de manera radical la industria aeroespacial, permitiendo una colonización del espacio menos de ciencia ficción y más real. Aunque por el momento muchos proyectos, no pasan de ser algo palpable, lo prometedor de la idea aunado al hecho de los éxitos conseguidos con las sondas espaciales sientan las bases para que dentro de poco tiempo el camino hacia destinos lejanos sea algo cotidiano.

Por ahora, mientras estemos aquí debemos mantenernos alertas, trabajando en definir nuestro destino como especie deseosa en extenderse por el espacio.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.