¿Cuán ético puede ser la transferencia tecnológica por parte de una civilización extraterrestre a la humanidad?

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Babylon 5, una transferencia de tecnología extraterrestre podría originar conflictos con otros seres del espacio-PFMS-Start Page Images

Un escenario muy frecuente dentro de la ciencia ficción, es la obtención por parte de la humanidad de tecnología muy superior que le permite conquistar grandes avances. La fuente de dicha tecnología es una civilización extraterrestre avanzada, quienes se han extendido por el Universo, y tiene un vasto conocimiento del mismo. También, es frecuente que la humanidad consiga su ciencia después de una largo conflicto con ellos, quedando un poco relegados otros escenarios; no obstante existe una posibilidad poco explorada: ¿qué pasaría sí una civilización extraterrestre voluntariamente nos cediera parte de su tecnología?, ¿qué consecuencia tendría para nuestro desarrollo?, ¿nos perjudicaría esa decisión?

El primer detalle a considerar es: nuestra cultura; el punto de vista dominante sobre un posible contacto con extraterrestres es el bélico, solemos creer que sí sucediera habría la posibilidad de una confrontación bélica desastrosa. En este sentido, la ciudadanía vería una transferencia de tecnología como un asunto secreto, donde no tendría participación alguna, la sociedad civil podría recelar de los “beneficios” y hasta pondría en duda un uso pacífico de esa tecnología. Probablemente sería necesario un representante confiable de la sociedad civil, que vele porque se cumplan las hipotéticas condiciones de esa transferencia, pero es probable que tal opción no sea bien vista por los gobiernos y las fuerzas militares. Nueva tecnología implica un nuevo poder. En la actualidad no existe una confianza sólida entre los ciudadanos y sus gobiernos, como para creer que un acuerdo de esa magnitud sea respetado.

Habría que considerar cuales son los valores que rigen la sociedad de esa civilización y que tan comprometida esta con ellos. La humanidad siempre ha tenido frecuentes crisis y cuestionamientos de sus propios valores, lo que ha impregnado de escepticismo sus creencias; el conocer una cultura ajena a lo conocido podría trastocar radicalmente el concepto que tiene de si misma. En ese caso tendría que desarrollarse una ética equilibrada entre los valores humanos con los de los extraterrestres y sometida a consideración del resto de las demás integrantes de ambas civilizaciones.

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Earth: Final Conflict, las rivalidad entre países podría justificar el uso militar de la tecnología extraterrestre- PFMS- Start Page Images

Sin embargo, habría que prever las acciones individuales de posibles opositores radicales, quienes podrían enturbiar la creación de un código de ética, ya sea porque interpretan que este acuerdo supondría el otorgarle más poder a grupos dominantes o quieran usar el tema para proyectar conflictos políticos internos de ambas partes. Las actuaciones radicales supondrían que la tecnología extraterrestre quedaría restringida a individuos especializados y el acceso a la información sobre ella dependerá de su consideración, dejando detalles de su funcionamiento en secreto. Esto generaría malestar en la población que no consideraría transparente la información que recibe, generando un clima de especulación y desconfianza.

La humanidad debería definir en que utilizaría esa tecnología, podría establecerse cuáles problemas pueden solventarse con ella o quiénes podrían ser beneficiados, así cómo verificar que existan resultados tangibles de las investigaciones que se hagan con ella, obligando a lograr acuerdos entre las naciones y los distintos círculos científicos, quienes deberían certificar que es viable su desarrollo, empero tal empresa modificaría la esencia de las sociedades humanas: al tener un elemento común -la tecnología extraterrestre- será necesario una mayor apertura de todas para lograr objetivos comunes, meta que podría originar diferencias en temas como la soberanía sobre la tecnología, la seguridad, y el compromiso de no usarla con fines bélicos.

Las diferencias podrían extenderse al plano diplomático: ¿quién debería recibir y desarrollar dicha tecnología? Es lógico pensar que las naciones más desarrolladas serian la primera opción pero también existe la posibilidad de que la usen de forma abusiva, por ejemplo, podrían obtener medios más sofisticados que beneficiaran sus economías en detrimento de las menos avanzadas lo que supondrían protestas, boicots, aumento de la pobreza, el desempleo, guerras, terrorismo y de la inmigración ilegal.

Sin medios más avanzados sucumbirían al no poder competir, convirtiéndolas en naciones vulnerables. Igualmente las naciones beneficiadas podrían empujar a la humanidad a una Nueva Guerra Fría producto de la rivalidad entre ellas, forzando al desarrollo de nuevos armamentos para mantener el equilibrio de fuerzas o incrementar el poder de algunos existentes, por ejemplo armas cibernéticas más invasivas y sigilosas programadas con lenguajes novedosos que dejarían inutilizados los mecanismo defensivos de los sistema informáticos y de telecomunicaciones, los cuales conducirían a nuevos programas de espionajes masivos, acciones de sabotajes, robos de información o ventajas mayores en escenarios de guerra. Aunque podría existir alguna cláusula que elimine la posibilidad de uso bélico de la tecnología extraterrestre, no existe una garantía de que se cumpla, ni podemos predecir la gravedad de sus consecuencias.

Pero podría presentarse el escenario opuesto: los extraterrestres estarían regidos por prácticas altruistas, considerando mejor transferir su tecnología a las naciones menos favorecidas para ayudarlos a superar sus problemas. La cultura local interpretaría a sus “benefactores” como enemigos y rechazarían la ayuda, podrían aprovecharla pero algunos gobernantes la emplearían para afianzarse en el Poder o los considerarían “dioses”, surgiendo cultos exóticos. Podría darse el caso de que surjan nuevas potencias mundiales, quienes tendrían que lidiar con la gran cantidad de solicitudes de firmas de acuerdos y alianzas por parte de otras naciones que buscarían beneficiarse de su progreso o ser víctimas de conspiraciones de potenciales rivales.

Quizá hasta surgiría una autoridad mixta (un gobierno humano-extraterrestre) o exclusivamente alienígena lo cual podría originar problemas de soberanía nacional y diplomático ya que otras naciones o grupos internos no lo considerarían representativos. Una civilización extraterrestre muy altruista vería ineficaz el sistema gubernamental establecido e impondría el suyo que, de dar resultados, obtendría un apoyo de la población local o el recelo de la misma. No es descartable el surgimiento de una relación de dependencia estrecha que supondría rebeliones o la sumisión de la población, sobre todo en países con modelos de autoridad estrictamente paternalista.

Asimismo, quedaría por resolver la cuestión de la propiedad intelectual de los desarrollos obtenidos con su tecnología: ¿sería exclusivamente nuestro?, ¿tendrían ellos el control total y nosotros solamente un reconocimiento junto con los beneficios?, ¿optarían por un modelo mixto para prevenir malos usos de su tecnología?, ¿se reservarían una parte de la información del funcionamiento de su tecnología para probarnos? O ¿establecerían controles remotos ocultos que se activarían si consideraran que la usamos en perjuicio de nosotros y de ellos? Además queda por saber a quién le tocaría trabajar con ella, la primera opción serían universidades y centros de investigación públicos, aunque también las organizaciones de carácter privado mostrarían interés sin omitir a sus pares del sector militar.

Tal vez el punto más álgido está en el concepto que tendrían los extraterrestres de producción y fabricación, quizás ellos no concuerden con los nuestros y nos condicionen a modificar nuestras prácticas por otras menos dañinas para el medio ambiente. Podrían considerar innecesaria prácticas antiéticas, como la obsolescencia programada; lo que provocaría cambios radicales en cuanto a compra, venta y consumo de bienes y servicios, aunque podría ser lo opuesto, empeorando nuestra conducta depredadora sobre la Tierra.

Frecuentemente, el modelo que tenemos de contacto físico con extraterrestre es que ellos vienen a nuestro planeta en naves ultrarápidas, siendo de sumo interés por parte de agencias espaciales el obtener medios para replicar una tecnología de ese nivel. Si se produjera una transferencia de su tecnología los programas espaciales sufrirían cambios drásticos, posiblemente ya no serían experiencias tan limitantes y riesgosas como en la actualidad, hasta podríamos acelerar nuestro dominio por el Universo conocido. Sin embargo, el extendernos por el espacio exterior implicaría nuevos problemas de soberanía.

El como nos repartiríamos el Universo conocido podría generar a largo plazo disputas por el dominio de un planeta -por ejemplo- o de la obtención de licencias para explotar sus recursos. No se puede omitir que los futuros colonos podrían proclamar su independencia de las autoridades de la Tierra. Ellos se considerarían una comunidad autosuficiente como para formar “una nación” y disponer de su destino, lo cual podría generar tensiones diplomáticas o acciones bélicas. Una situación así podría provocar movimientos separatistas en otras colonias, afectando la política interior de las naciones de la Tierra.

No puede omitirse que el extendernos por el espacio exterior implicaría respetar “los dominios” de los extraterrestres que actúan como nuestros benefactores, ello nos obliga a trazar limites y crear mapas estelares para evitar “invadir su territorio” suponiendo que nos contactáramos con una raza con criterios de territorialidad parecidos al nuestro o todo lo contrario. Asimismo, deberíamos aceptar que si pudimos contactar con una civilización avanzada, pueden existir otras formas de vida inteligente en el Universo, que fuerza a estudiar su situación interna y externa porque podríamos vernos implicados en posibles conflictos o tener una futura relación diplomática. O quizá deberemos evitar todo contacto para impedir perturbar su evolución.

La humanidad podría evaluar todos los escenarios posibles de contacto, pero sobre un posible uso de tecnología exótica quizá tendría que trabajar mucho para evitar el mal uso de la misma. Ya si con nuestros instrumentos existen tantas controversias -muchas de ellas sin ser resueltas debidamente- el obtener medios extraños nos obligaría a cambiar nuestra percepción de la realidad y del concepto que tenemos de progreso.

El factor humano siempre será el que determine todo.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x

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