La educación determinista: Perfiles. (tercera parte).

 

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El aferrarnos nos impide ser libres PFMS-Start Page Images.

 Toda la educación que recibe un individuo terminará por definir que será en el futuro, no solo sus decisiones, hay que entender que toda nuestra vida es un aprendizaje. Algo nos enseña las distintas experiencias que tenemos. Lo que debe ser prioridad para todo proceso educativo es preparar ciudadanos capaces de encontrar esa enseñanza oculta que tienen dichas experiencias, así evitamos que los infantes tomen decisiones equivocadas y sean más despiertos, no se trata de formar seres perfectos sino cautos. No obstante una educación determinista no ve necesario individuos despiertos, los prefiere conformados, temerosos de perder lo que conocen, hacerlos apáticos pero sobre todo convencerlos de que son torpes y siempre se equivocarán, por ello necesitan a un mecanismo supervisor que les diga como hacer las cosas y si no las hacen bien, ser “corregidos por ello” -en realidad es castigarnos-. Desconfiamos de nuestra inteligencia, de nuestro talentos, de que nuestros emprendimientos tendrán éxito… dudamos de todo porque nos enseñaron a depender de ese mecanismo supervisor.

Más triste aun es que nos hicieron codiciar el poseer el mando de ese mecanismo, el Poder Absoluto de todo y de todos. Así la humanidad desde la infancia rinde culto a ese Poder Absoluto. No somos nadie si no tenemos algo -un instrumento, un estatus, una mente prodigiosa, un puesto de liderazgo…- que nos haga sentir poderosos, algo que llene nuestras carencias interiores porque la educación y la sociedad han impuesto la necesidad de tener Poder. Esa simple pieza que compone la maquinaria social empuja a terribles periodos de sufrimiento, locura e ignorancia a la humanidad, le da el dominio -a un puñado de hombres- del destino de los demás, sin respetar su individualidad. La tan criticada sociedad de consumo insiste en que tengamos cosas que al final no todo el tiempo necesitamos, no poseemos sentido de las prioridades porque nos interesa tener satisfecha la sensación de Poder que nos inculcan.

Modelos sociales alternativos, tampoco se salvan de enseñar la necesidad de tener Poder y luchar por él: quien tenga el mando absoluto, quien posee la sumisión de los ciudadanos -no su respeto-, el que más promueva nuestra ideología, o el que tengan la posición más reactiva contra modelos distintos al nuestro… evidentemente tiene el Poder. Tiene la aprobación de la sociedad y es el más capacitado para predicar nuestro valores (¿?). Las corrientes filosóficas materialistas fueron feroces críticos de como los distintos modelos sociales de su tiempo promovían en el individuo la necesidad de acumular sin medida y al mismo tiempo aprisionarlo a esos objetos -o posiciones dentro de la sociedad- diluyendo su identidad como ser humano. Seres sin sustancia, adictos a la adulación profesional, amorales e incapaces terminan por conformar la sociedad y educar a las nuevas generaciones.

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The Matrix, el ser humano es prisionero de sus propias creaciones-PFMS-Start Page Images.

Como prisioneros que somos -y que seguimos siendo- de una interpretación materialista del mundo no nos interesa otra cosa más que satisfacer esa necesidad de tener ese algo que nos haga sentir esa falsa plenitud del Poder. Gracias a ello seguimos siendo seres aferrados, difíciles de entender y con miedo, mucho miedo… en nuestro interior sentimos ese terror de la infancia en todo cambio en los acontecimientos aun cuando admitimos que pueden suceder, pero nos negamos a aceptarlo porque estamos aferrados y porque nos inculcaron la importancia de tener Poder.

Sin embargo, como vivimos aferrados, estamos hambrientos de Poder, tenemos mucho miedo y hemos construido un mundo inestable casi hasta de pesadilla donde pareciera que la vida es una mortificación, entonces más nos volvemos aprehensivos. Hemos fallado en construir un mundo mejor que el que tenemos, deliberadamente decidimos en función a aquello que puede ser benéfico ahora, mas será una carga mañana. Las naciones compiten violentamente impulsados por tan peligrosa premisa, llegando a ignorar a propósito sus propios valores con tal de conseguir esos beneficios y engañando a sus ciudadanos. ¿por que sucede esto? Porque nos lo enseñaron desde pequeños, creemos que el Poder es para dominar, no para servir al bien común; los que nos gobiernan, lo saben mas lo callan porque sería admitir que la máquina -la sociedad- esta mal, debe ser cambiada desde la educación.

También lo hacen porque sería admitir que todo lo que han hecho y decidido podría ser un error ¿como lidiar con esa impotencia?, ¿como superar ese terror de la infancia que te acompaña hasta tu etapa adulta? No, mejor dejar las cosas así, sería reconocer que debo empezar a aprender a vivir de forma opuesta a lo que hasta hoy creía era correcto. Aferrarse a un modelo, a un cliché, a una ilusión nada más evitar que todo lo que mantiene funcionando al mundo se desplome. Allí el materialismo tiene razón: al ser conscientes de nuestra propia falsedad, muchos prefieren volverse prisioneros voluntarios de todo lo que han acumulado -Poder, dinero, bienes, estatus, ideologías, sentimientos…- condenando a las futuras generaciones a creer en una fantasía, ¿por qué sucede? Porque estamos convencidos de que somos nada más este cuerpo, esa mente que lo controla y esta vida estrictamente material. No hay nada más fuera de eso. El alma reducida a un consuelo religioso, a una negación constante por una falsedad que no admitimos porque implicaría vivir de una manera diferente.

Ser diferente parece hasta un tabú, tener una vida distinta a la que nos inculcaron como verdadera es objeto de cuestionamientos por todos los demás. Predicamos una tolerancia que languidece cuando surgen individualidades opuestas a nuestros preconceptos; la sociedad uniforma, aferra, alimenta la idea del Poder como objeto de satisfacción personal sin límite, e impone -por la fuerza o de forma sutil- pautas de pensamiento que aceptamos porque esas son las tendencias. Las escuelas pueden ser muy buenas -o pésimas- pero si no inculcamos que todos podemos cambiar nuestros hábitos y mucho de nuestra forma de ser porque esta no es permanente, vendrá la confusión, el conflicto esta garantizado. Basta con ver el preocupante aumento del acoso escolar para darnos una idea, los que otros consideran diferentes -por su juicio, no porque así lo comunique el individuo en cuestión- es motivo para ejercer la violencia sobre ellos. No inculcamos que eso que somos durante una etapa de nuestra vida es un ciclo, una manera de pensar que posteriormente superaremos para dar paso a nuevas perspectivas.

Aquí viene la obvia pregunta ¿porque obligamos a otros a pensar como nosotros o los convencemos a aferrase a una forma de ser que simplemente es cíclica? La respuesta es igualmente obvia: porque vivimos aferrados a algo, vivimos convencidos que somos esta realidad material y mental, queremos -desde la escuela- demostrar nuestro Poder sobre los demás. Quienes son víctimas pueden afianzarse en sus ideas y forma de ser, pelear por preservarse como es empero también corren el riesgo de no evolucionar, de negarse a crecer como individuos hasta el punto de llegar a extremos antisociales.

Los seres humanos tenemos algo en común con los arboles: debemos ser sembrados en una tierra fértil, ser cuidados, regados, abonados y respetarnos nuestros ciclos de crecimiento. Así daremos buenos frutos. En cambio si somos mutilados, arrojados en tierras estériles, descuidados… moriremos inevitablemente o si por alguna fortuna crecemos acosados por la carencia daremos frutos amargos, preferiremos conservar los pocos recursos que disponemos para nuestro beneficio, sin importarnos los demás.

De este modo lejos de lograr superarnos como especie civilizada, viviremos estancados. Avanzaremos tecnológicamente, pero interiormente seguiremos pobres llevando la discordia a donde quiera que vayamos; perderemos valiosos talentos antes de que florezcan porque no creemos en ellos, continuaremos teniendo un mundo donde sobrevivir está por encima de vivir ¿que significado puede tener vivir si estas temeroso de perder lo que posees?, ¿que gratificación puede tener someter a los demás, nada más para demostrar tu Poder sobre ellos?, seremos salvajes sofisticados sin paz ni gloria, ajenos incluso a nuestro Creador. El mayor problema del género humano es que no se conoce así mismo, ignora que es y quien es y por ello sufre. La idea de la vida es aprender respetando los ciclos que con ella funciona no obstante los seres humanos somos impacientes y necios, queremos el mundo a nuestra medida sin importarnos caer en desequilibrios siendo esa la razón del sufrimiento y somos mortificados debido a nuestra propia mediocridad. Lo más penoso de nuestra situación es que tendemos a victimizarnos (¿?).

La educación debe entregar al mundo personas despiertas, desprendidas y honradas. Debe enseñar que la vida puede ser algo maravilloso si nos esforzamos en alcanzarlo; sobre todo debe hacer conscientes que la vida son ciclos y como tales todas tienes un tiempo que respetar con lo que evitaremos el sufrimiento y el autoengaño.

Debemos tener generaciones de ciudadanos comprometidos con lo que quieren ser, no con lo que le dicta una imposición social. Eso es una de las muchas causas de tantas frustraciones y tragedias.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x

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