La inoperancia de los padres en Internet.

Father_and_Son_by_OmegaRain
El mal uso de la red es responsabilidad de los padres- Devianart.com

Las nuevas generaciones de internautas conocidos como nativos digitales, son las que se han criado con la tecnología y pueden dominarla con gran rapidez en comparación a generaciones anteriores. El mundo virtual no representa ninguna novedad para ellos por lo que no posee los temores ni prejuicios que podrían tener personas de épocas pasadas; para ellos la red no sólo representa una simple herramienta de comunicación e información (como realmente lo es) sino una realidad concreta con la que puede interactuar y hasta remplazar la realidad física a la cuál todo individuo pertenece. Es en este punto, donde empieza lo preocupación.

 Se supone que en el núcleo de toda familia, los valores y principios que poseen es el medio que logra mantener su unidad, al mismo tiempo esta es heredada a los hijos quienes los emplearan para avanzar en la vida. Sin embargo, si esta unidad se destruye o esta empobrecida los hijos terminaran buscando en el exterior lo que no hay en el interior de la familia, de allí parte casi todas las tragedias de muchos padres que se dan cuenta de sus omisiones al verse los hijos involucrados en situaciones lamentables.

 Hasta cierto período del presente siglo el miedo de los padres era que sus hijos consumieran drogas, tuvieran una sexualidad errática, o enfrentaran  problemas con las autoridades por algún hecho ilegal, hoy los padres parecieran que se han convencido que todos esos peligros físicos junto a los que circulan en la red no existen. Que sólo son exageraciones de “gente demasiado pesimista”. En apariencia están convencidos de que los hijos al ser “todos unos expertos” desde que nacen con la tecnología, sabrán distinguir entre el bien y el mal, deben simplemente preocuparse “de que el niño no se quede fuera de la red” y mantenerlo actualizado con lo más recientes dispositivos electrónicos.

 En pocas palabras, este nativo digital, los padres descuidados lo vuelven en un caprichoso “tecnomimado” arrogante, hábil con el manejo de la tecnología pero pobre interiormente para distinguir las cosas como son y no como parecen. Los padres que ya acostumbran a sus hijos, incluso antes de siquiera tener consciencia de algo, a interactuar con los más sofisticados dispositivos electrónicos comienzan a desvincularse de ellos al encontrar en las máquinas una “niñera perfecta”, un medio idóneo para mantener al “niño ocupado” mientras realizan alguna labor.

 El niño entonces, ya se va desvinculando de su entorno, empieza a verlo diferente, a no sentirse identificado con él y encontrar en el ciberespacio un buen lugar donde refugiarse. La comunicación entre padres e hijos se deteriora, limitándose a una relación de “tú, padre o madre, me das Internet” y los padres deben irremediablemente satisfacer al niño.  Las alarmantes cifras de menores enfermos de diabetes, con obesidad, problemas visuales, trastorno de sueño, lesiones cervicales y motoras…son productos de malos hábitos de los chicos a la hora de usar la red y eso es responsabilidad absoluta de los padres. En otro escenario, también es frecuente que los chicos se vean involucrados en casos de cibercriminalidad ya sean como los delincuentes o como víctimas; a causa de la falta de la supervisión de los padres.

Es muy habitual que los chicos comentan el deshonesto acto de robar las tarjetas de crédito o datos bancarios, de sus padres para comprar cosas innecesarias que encuentren en Internet, todo porque los padres no les inculcan a sus hijos que no todo lo que aparece en Internet es cierto. Contrario a lo esperado, los padres descuidados se esconden detrás de las excusas más fantásticas: si no tiene Internet, ¿como lo controlo?, pero así se mantiene distraído y puedo trabajar, es que después “forma un berrinche”, no tengo con quién dejarlo por eso dejo que use el ordenador de la empresa, no sabía que eso era posible ¿por que ustedes del gobierno no nos dicen nada?, no soy un hacker para saberlo todo…

 Entre tantas excusas, la más resaltante es yo no se nada de Internet, solo se prender la máquina, enviar un correo, publicar en Facebook, usar Office…los chicos de ahora nacen aprendidos; aquí cabe la lógica pregunta: ¿si usted no sabe, porque no aprende con su hijo y así aprovecha para indicarle como debe usar correctamente la red?. Es evidente que la influencia, no supervisada de Internet, puede diluir fácilmente una sana relación entre las personas por lo que si los padres apelan a las excusas o a una represión simplona para corregir  a sus hijos no están mejorando en nada la situación.  Los padres deben recordar que ellos como adultos, tienen la experiencia de vida cosa que nunca tendrá un chico a menos a que ellos se la transmitan.

 Las redes sociales junto a los videojuegos en línea son los dos ecosistemas virtuales que acaparan más atención a los chicos de hoy, al mismo tiempo son los lugares predilectos para que cualquiera se vea involucrado en actos deshonestos o en propagador de antivalores. Sobra decir, que los criterios de la mayoría de los creadores de juegos es enfocar a la violencia más explicita los contenidos de sus productos; esta de más decir que si los padres no averiguan que clase de contenidos tienen esos videojuegos sus hijos se verán expuestos a toda suerte de antivalores que, sin supervisión adecuada, podrían convertirlos en potenciales amenazas para la sociedad.

 Las actuales controversias, protagonizadas por adolescentes y niños, involucrados en actos de violencia tienen algo en común: la influencia de videojuegos muy violentos y la no supervisión de los padres. Podrán refutar los jugadores más abyectos las acusaciones de ser promotores de la violencia a este tipo de títulos, los creadores ampararse en la libertina interpretación que le dan a la libertad de expresión para proteger sus productos, o de ciertos gobiernos y comunidades científicas de “que no hay evidencia que demuestre que estos juegos incentiven a la violencia” pero lo que si es evidente es que existe una relación causa-efecto entre ambos, y por eso los padres deben salir de la letargia, estar atentos con que se “entretienen” sus hijos en sus ratos libres.

 Lo anterior aplica a las redes sociales, los padres deben convencer a sus hijos que el ecosistema social es igual a salir a la calle: las personas deben seguir unas pautas de comportamiento adecuadas al ambiente, saber respetar a los demás a pesar de no compartir su punto de vista, a no confiarse de las propuestas de desconocidos y de tener precaución ante las posibles amenazas; sobre todo a no ser cómplice y difundir contenido inmoral o colaborar en actos delictivos que violen las leyes nacionales así como las normas del servicio.  Los padres ignoran, que sus hijos en apenas unos segundos banalizan la violencia real, se han vuelto chabacanos y groseros, han colaborado en alguna actividad criminal, participan en la redacción de cibernovelas de alto contenido sexual en algún “fan page” sin tener la madurez mental para pensar en sexo o acepta sin su consentimiento alguna propuesta engañosa que comprometa su seguridad física.

 En tan sólo unos segundos sus hijos, por falta de vigilancia, se pueden estar convirtiendo en unos degenerados que posiblemente saldrá en las páginas de los diarios, por algún delito que cometió o colaboro en el mismo  o  será una desafortunada victima de los tantos malintencionados que abundan en la red. Todo esto puede pasar en tan solo segundos si ustedes, padres, no supervisan, no hablan con sus hijos, no le pone límites a sus horas en la red, no establecen prioridades sobre que dispositivo electrónico necesitan para mantenerse comunicados con sus hijos, no transmiten su experiencia de vida, y sobre todo no educan para la vida…

 Están todavía a tiempo de cambiar esta desafortunada situación, de evitar que sus hijos sean tristes protagonistas de hechos lamentables. Se enseña con el ejemplo, así que las excusas no sirven de mucho cuando esta la responsabilidad de un hijo. Solo la educación, constante y sin flaquezas, podrá formar ciudadanos de bien así como generaciones más humanas quienes al igual que las actuales, tendrán en la opción de ser padres.

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

 

 

 

 

Advertisements

One thought on “La inoperancia de los padres en Internet.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s