Month: September 2013

La ciencia ficción fomenta la cultura.

Car Trouble
Imagen extraída de Deviantart.com

“La imaginación es más importante que el conocimiento.”

                                                                        Albert Einstein, físico alemán

Existen sociedades que tienen la errónea creencia de que la ciencia ficción es un género menor creado con fines lúdicos, relegándolo de la literatura  formal. No así, ciertos países quienes no excluyen a la ciencia ficción, admiten que por este género, mucho de los inventos que consideramos cotidianos han podido ser realidad; además reconocen que sin la ciencia ficción la gente no tendría interés por las ciencias formales ni dispondrían de un espacio para reflexionar sobre nuestro presente tan dependiente de explicaciones científicas de la realidad. Irónicamente esos países son los más avanzados e influyentes del mundo.

Las sociedades que no toman en cuenta a la ciencia ficción no reconocen que detrás de cada historia hay una dedicación intelectual exigente, en este género es fácil determinar cuando se esta mintiendo y cuando no. Al igual que la ciencia formal; lo que carece de coherencia e incurre en el mero efectismo no trasciende. Dichas sociedades no logran consolidar un desarrollo social sin conflictos porque apartan las soluciones prácticas, cuidadosamente elaboradas que ofrece la ciencia formal debido a que su población y gobernantes no se hallan preparados para comprender una concepción de la realidad de forma científica.

Están convencidos de que la ciencia está para curar enfermedades, construir ciudades o solucionar problemas inmediatos; más las aspiraciones de superar limitaciones latentes del ambiente social que exige ya no solamente a buscar solventar problemas específicos sino de construir mundos o de explorar todas las posibilidades del conocimiento humano; es algo que se tilda de utopía. La ciencia ficción tiene el potencial de corregir esa mentalidad limitante si se le da una oportunidad, porque esta comprobado que la ficción puede ser un medio valioso para estudiar la realidad e interesar a la gente por temas complejos.

La ciencia ficción y la ciencia formal siempre han ido de la mano; cuando la segunda cree que lo ha descubierto todo la primera mediante la imaginación le muestra el camino para explorar nuevas posibilidades. Esa retroalimentación permite que el mismo progreso humano se sostenga con el tiempo y las sociedades avancen. Grandes mentes científicas han escrito libros sobre ciencia ficción y no por eso dejaron de ser eminencias al contrario gracias a ello la divulgación científica ha tenido un mayor alcance, abriendo espacio para el debate equilibrado sobre el papel del ser humano en una realidad racionalizada como la nuestra. La ciencia ficción, como erróneamente argumentan sus detractores, no pretende sustituir a la ciencia formal del interés de la gente sino facilitar el acceso al conocimiento científico en un lenguaje comprensible.

La ciencia ficción también invita a la reflexión sobre la ética adoptada por la sociedad e involucrarnos en mejorarla, indaga en construir vías más justas para que el progreso sea benéfico para el ser humano. Es un excelente medio para la denuncia social a través de sátiras ingeniosas que nos obliga a estar concientes de que nuestros excesos pueden ser destructivos incluso para nosotros mismos. A final de cuentas la ciencia ficción, con sus hipotéticos escenarios, estimula al estudio crítico sobre nuestra realidad, trata de explorar nuestros temores y carencias, refleja las posibilidades y desafíos que tenemos como especie civilizada. Catalogarlo de “escapista” es anacrónico,  el género no rehuye de la realidad sino que la redimensiona para comprendernos.

Un logro de la ciencia ficción es, que crea la necesidad de tener un vocabulario científico, a pesar de usar términos ficticios algunos de ellos facilitan la comprensión de las expresiones usadas en la ciencia formal incluso algunos de los vocablos provenientes de alguna obra de ciencia ficción han sido adoptados por la ciencia formal al ser estos el más acertado en clasificar algún invento o fenómeno. Quién creería que el término Ciberespacio, tan utilizado en la actualidad,  surgió de la novela Neuromante (1984) del escritor William Gibson quién a pesar de admitir que no estudió Informática sentó una de las bases necesarias para la creación de Internet o que el viaje a la Luna lo predijo en su libro De la Tierra a la Luna (1865) el escritor Julio Verne, obra de la cuál muchos científicos posteriores tomaron en cuenta para la creación de la tecnología aeroespacial.

En conclusión, la ciencia ficción si bien no es un remedio milagroso para que la gente muestre más interés por la ciencia formal, es un excelente vector en la  formación de una cultura científica sólida y despertar el deseo de explorar las posibilidades que otorga el conocimiento humano. Puede cimentar las bases para que futuros ingenios y descubrimientos puedan ser materializados, rompiendo las barreras del imposible tan propio de mentes arcaicas.

Fomenta la observación crítica y analítica de nuestra época mediante escenarios alternativos que no son sino ingeniosas reinvenciones de la realidad a través de la unión de la imaginación y el conocimiento, al final necesitamos como seres pensantes tener una brújula que nos indique a donde vamos y la ciencia ficción es un buen medio para saberlo.    

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

 

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Nuestro presente, ¿una novela de #Cyberpunk?

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El futuro es una preocupación humana-Comunidad Futugrama

El Cyberpunk, es una de esas visiones del futuro que logra darnos la sensación de que esa realidad no es lejana; muchas veces se le cuestiona por presentar una visión “pesimista del mañana” y de negar las características benévolas del ser humano, lo cierto es que este subgénero de la ciencia ficción representa una advertencia muy contundente de hacia  donde podríamos dirigirnos si seguimos consintiendo ciertos desaciertos producto de nuestro progreso.

El retorno de las distopías Cyberpunk. 5 ejemplos actuales muy populares en la cultura – See more at: http://elisabetrosello.blogspot.com/2013/08/el-retorno-de-las-distopias-cyberpunk-5.html#sthash.mYyHoDuy.QxZtKMXe.dpuf
El retorno de las distopías Cyberpunk
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Gran parte de la realidad actual, coincide demasiado con lo planteado en las novelas de este género lo que ha llevado a importantes estudiosos a considerar su valía como medio para entender la sociedad contemporánea. Sin embargo, la principal  virtud del Cyberpunk es el haber delineado perfectamente el perfil del hombre del siglo XXI: es un ser abrumado por un mundo cambiante, dependiente de la tecnología y de la ciencia, sintiéndose perdido en un universo del que no posee ninguna referencia fiable, extasiado por las infinitas posibilidades  del ciberespacio, contrariado por el contraste entre culturas que abrazan el progreso para cambiar y las que continúan ahogadas en el atraso…un Adán que arrastra la pena de no poder encontrar el “paraíso perdido” en el ambiente que creó para sí mismo.

 Ante tal situación el sentimiento de disconformidad lo invita a la acción, a crear con la ayuda de la red un mundo a su imagen y semejanza cosa que consigue a veces; pero que no logra sino mejorar la lógica del sistema imperante sin apreciarse cambios significativos. La disconformidad continúa, el sistema permanece dirigiendo a la sociedad  más el gran cambio que le devuelva dicho paraíso nunca se manifiesta; esto se plantea como medio para retratar con claridad nuestro poco compromiso por aspirar a una sociedad más justa.

 Teniendo en cuenta lo anterior analizaré algunas aristas de la realidad actual vinculables a este género y queda de parte del lector considerar las premisas planteadas:

 1.  La permanencia de las desigualdades sociales, los personajes de los relatos de Cyberpunk muchas veces surgen de los estratos sociales más pobres, se rigen por su propio código moral opuesto al establecido y su ethos es la supervivencia. No tienen muchas esperanzas, ni trazan planes para el futuro no teniendo más opción que aprovechar cualquier situación oportuna.

 Actualmente con la ayuda de la red nos hemos dado cuenta de los numerosos grupos de seres humanos que viven sumergidos en la pobreza y como se las ingenian para sobrellevar la vida; rodeados de contradicciones e incrédulos de las promesas que siempre les llegan de mejorar su situación material. Han formado microcosmos gobernados por sus propias reglas, divergentes a las  leyes establecidas, construyendo una compleja red de lealtades y traiciones, de códigos de conducta que parecen ir más allá del bien o él mal mirando desconfiados el futuro. Sólo creen en su propio esfuerzo para sobrevivir.

 2.   El descontento social,  muchos de los personajes de Cyberpunk  viven en ambientes sociales conflictivos en permanente tensión que impiden una sana convivencia entre las personas; esto se evidencia en la hostilidad dominante en el ambiente. Megalópolis superpobladas o ciudades derruidas gobernadas por burócratas indiferentes provocan revueltas, anarquía e inspira a una mentalidad antisistema.

 El resurgimiento del activismo político conectado a la red es buen ejemplo de cómo esto encaja en nuestra realidad, los movimientos sociales prescinden de los líderes sesudos y carismáticos, auto-organizándose para exigirles a sus dirigentes siendo estos rebasados por el poder de esta rebelión. La Primavera Árabe y sus réplicas alrededor del mundo, las acciones del “hacktivismo”, el activismo político venezolano, entre otros nos revelan que la sociedad no esta siendo bien dirigida, que urge un cambio de la forma de gobernar basado en la apertura en contraposición al hermetismo en las estructuras del poder. A este reclamo se suma el no querer una sociedad donde tener derechos y acceso a los servicios sea un privilegio de pocos.

 3.   La violencia, los futuros retratados en el Cyberpunk nos muestra que la fuerza se impone a la razón, una contradicción enorme en una sociedad cuyo progreso se debe a lo segundo, la violencia termina por ser el medio más práctico para avanzar en la vida y el que no este preparado sucumbirá, nadie quiere ser débil ni mucho menos terminar siendo una víctima. El temor hacia el otro obliga a estar debidamente armado.

 Los desafortunados tiroteos producto de pistoleros solitarios en los EE UU, así como el controvertido debate sobre la posesión de armas, nos muestra el terrible éxito que ha tenido la inescrupulosa mentalidad del miedo imperante en nuestra cultura que empuja al colapso de la convivencia armónica entre individuos. Paralelo a lo anterior esta la arremetida del crimen organizado, la especialización de los criminales comunes, los sanguinarios ataques del terrorismo, el surgimiento del acoso escolar o el aumento de los feminicidios no nos alejan mucho de lo propuesto por los autores del género, más bien nos obliga a tener que repensar nuestros conceptos sobre que es ser humano en un mundo hipertecnificado y contradictorio como el actual.

 4.      La vorágine de la infornografía, en las obras de Cyberpunk la red y la información son un bien muy apreciado porque toda la sociedad vive permanentemente conectada. Ningún dato es desestimable, cualquier secreto esta circulando en la red esperando ser encontrado y revelado a todo el mundo mientras la virtualidad se apodera de la vida de las personas; creando realidades atractivas e interpretaciones radicales sobre la existencia humana.

 La sociedad de la información nos evidencia lo anterior, el avenimiento de nuevos medios para conectarnos a la red nos vuelve dependientes de la información para entender el mundo. El mundo real parece languidecer frente a lo virtual, ya es un hábito cotidiano que aquello que desconocemos primero lo consultamos en la red antes que en un libro que era nuestro vinculo con lo real. Los “grandes de la red” se han vuelto nuestros centros de datos predilectos para recolectar información y estos no se conforman solo en ofrecer medios prácticos con los que acceder a ella, quieren mostrarnos experiencias más allá de nuestro entendimiento ordinario, sumergirnos de una vez en la virtualidad para explotar al máximo el poder de la tecnología. Quizá el nuevo nivel de evolución humana ya no sea biológico ni mecánico, sino virtual.

 5.   Uso no ético de la tecnología, a pesar de que la ciencia crea los más fascinantes artilugios para el bien del ser humano las mezquindades y escepticismos de nuestra especie terminan por darles un uso irresponsable. Los  personajes del Cyberpunk, a veces cuestionan el como usan la tecnología al notar que sus acciones terminan siendo perjudiciales al emplearla.

 El avenimiento de Internet desató los temores más profundos de nuestra especie, todos los días somos testigos de un datagate  por causa del cibercrimen y el cracking sumándose a esto la posibilidad más cercana de sufrir las catastróficas consecuencias de una ciberguerra global, que nos dejaría en poco tiempo vulnerables.  El desarrollo de la biotecnología y la manipulación de genes prometen curar nuestra dolencias para obtener calidad de vida empero, todo lo bueno que nos prometen estos avances se ven ensombrecidos por el bioterrorismo, el desarrollo de armas de destrucción masiva por parte de gobiernos renegados o la manifestación de consecuencias negativas no previstas por los investigadores que afectarían el medio ambiente o al ser humano.

 En esta misma dirección controversial esta la robótica militar, los ingentes recursos que reciben los ejércitos para el desarrollo de autómatas no esta libre de críticas, muchos consideran deshumanizante el empleo de los mismos en un conflicto. El soporte que encuentran dichas críticas esta en los ataques hacia bases terroristas protagonizados por drones en algunos países a los cuales se acusa de provocar la muerte de civiles. Ni se puede dejar de lado el gran interés de muchos lideres militares en desarrollar Inteligencia Artificial lo suficientemente ágil para manejar grandes ejércitos de robots que apoyarían a sus soldados en caso de guerra…o podrían ser sus más letales enemigos…nadie sabe que tan lejos llegará semejantes engendros pero es innegable que su uso no es cosa de ficción.

 Visto los puntos anteriores y cuidadosamente analizados surge las preguntas: ¿estamos listos para enfrentar las consecuencias de nuestros actos?, ¿le daremos un vuelco definitivo a nuestra civilización de modo que no se vuelva peligrosa incluso para sí misma?, ¿dejaremos a un lado lo banal y nos pondremos a debatir sobre las posibilidades éticas de nuestras invenciones?, ¿no cree que la desigualdad social es una de las causas de nuestro conflictos y nos dirige a una distopía sin esperanzas ni ideales?…

 Hay que recordar, que el Cyberpunk es una posibilidad entre miles sobre el futuro o mejor dicho sobre el presente, nuestro destino como especie no descansa en las decisiones de un grupo sino de la suma de todas las voluntades, depende de ellas si nos dirigimos a un mundo nefasto o de recuperar el “paraíso perdido” que tanto se promete para volverlo una realidad palpable en el cual todos los esfuerzos humanos se orienten hacia el bien común.

 Queda de parte de usted, amigo lector, decidir lo que desea como futuro. 

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

 

  

 

 

El fenómeno “Celebrities”.

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La fama en la actulidad se ha visto distorsionada-Google Images

“Una sociedad depende de la calidad de sus dioses”.

                         María Zambrano, filósofa española

Un aspecto de la sociedad contemporánea que no deja de causar controversia es la necesidad de ser famoso y reconocido, de ser aprobado por un público diverso sólo con el interés de gratificar el ego. No se puede condenar esta peculiaridad siempre que esta fama se deba a un mérito o logro obtenido por el esfuerzo en alguna disciplina creada por el hombre, cuyo fin es resaltar las destrezas del espíritu humano ante la adversidad. La fama es una consecuencia causada por un hecho atípico.

 Pero, ¿qué pasa sí la fama sólo busca reflejar lo efímero?, ¿qué clase de ejemplos resaltamos si aceptamos conductas antisociales como parte de la vida de alguien célebre?, ¿no se estaría aprobando una forma, poco sutil, de antivalores?

 En una época hipermediática como la actual, se considera “normal” que personas sin ningún aporte positivo para el progreso humano sean famosa y se resalten sus acciones como ejemplificantes; esto no necesariamente es deliberado pero sus consecuencias terminan por destacarlos. Son personas carentes de talentos trabajados, fácilmente propensas a la vanidad que siempre viven del reconocimiento social y juegan de forma poco ingeniosa, con su imagen proyectada en los medios de comunicación. Sin embargo, lo preocupante no es el personaje en sí, sino la reacción de la gente.

 Se supone que nuestra cultura enseña que el esfuerzo y la dedicación así como la debida ilustración de un individuo pueden abrir las puertas al éxito social. Resalta, por ejemplo, el conocimiento para lograr un fin elevado; con la premiación de la celebridad sin ningún aporte relevante para el desarrollo humano se crea un camino paralelo pernicioso, que atenta contra la meritocracia existente en una sociedad abierta. La gente aceptando sin meditar estas celebridades no solo exhibe un morbo despreciable por lo nimio sino que también buscará imitar dicha conducta. Cualquier persona deja de vivir su realidad  por buscar una ilusión peligrosa creada sin escrúpulos.

Las personas siguiendo estos ejemplos parecieran negarse a asumir la responsabilidad de dirigir su destino bajo su propio criterio, prefieren renunciar a todo con tal de experimentar algo que no surgió de sus ideas sino que es un burdo espejismo ideado en mentes perturbadoras no porque sean maléficas, sino inconcientes y creen que así pueden lograr el éxito social. Nos enfrentamos ante un público pobre de alma, pero “rico” en impurezas mentales que les impide ver con sentido crítico lo que le ofrece la celebridad de turno. Hasta la palabra fama se ha visto deformada ante tantos personajes dañinos popularizados por el público.

 Lo más lamentable de todo es el caso de aquellos “artistas” cuyo éxito no radica tanto por su trabajo sino en el vivir del escándalo, a veces provocado, y de la excesiva atención mediática, cualquier insensatez que digan o hagan es celebrado por sus admiradores al tiempo que se da la mayor cobertura posible aún cuando lo que hagan sea amoral u ofensivo. Si su acción tropieza con temas sensibles lo resuelven con una “disculpa” fabricada e insincera, igual sabe que reincidirá mientras lo anterior pasará al olvido. Sus admiradores lo aprobarán sin cuestionar, sonreirán y dirán: “el show debe continuar”.

 Los admiradores de algunos artistas contemporáneos, lejos de ser personas que aprecian sus talentos parecen miembros de una fraternidad fanática que impone su voluntad y protagonizan episodios bochornosos en nombre de su “ídolo”, aprueban todo lo que haga, no reflexionan sobre sus actos y viven adictos al mundo que ha creado el “artista”, carecen de otro interés en la vida que el “adorarlo”. Su conducta, es próxima al de cualquier fanático integrante de una secta o grupo político radical. A parte de eso, existen casos de seguidores que buscan llamar la atención de su “ídolo” llegando a participar en actos absurdos, aunque ante los ojos de los demás admiradores no lo es, es parte del furor que causa su “ídolo” y lo aprueban, salen en su defensa, llama la atención e irónicamente se vuelve una celebridad.

 Otro curiosa fase de este fenómeno, es el de personas que accidentalmente se vuelven populares aunque parezca ilógico, existen casos de sujetos que por una serie de hechos casuales y cotidianos se vuelven famosos, siendo blanco de burlas, comentarios, o chanzas. Se crean historias “fantásticas” alrededor de la causa de su fama, formando prejuicios de esa persona que terminan por destruir su imagen ante los demás; basta solamente con consultar sitios como YouTube o en las redes sociales para ver la ingente cantidad de fotomontajes, cometarios, grupos o videomontajes que denigra y populariza a una persona sin ser esta su voluntad. Lo rutinario se vuelve objeto de culto, cualquier acontecimiento “inusual” termina siendo glorificado en la red.

 ¿Qué refleja el fenómeno “celebrities”?, como mencione más arriba vivimos en una sociedad hipermediática que en poco menos de un siglo se ha vuelto adicta a la imagen, a lo externo y a la provocación. Se creó una idea transgresora de romper los límites que deben existir entre la imagen pública y el respeto de una persona; sin ellos junto con la tecnología actual, la irresponsabilidad es premiada porque se obtiene fama. Un concepto de fama narcisista, que no concibe metas ni objetivos únicamente lo inmediato, un perpetuo presente que se mide por la cantidad de personas que acepta lo que ven sin cuestionar, porque existe una identificación con lo mediocre.

 Refleja una conflictiva relación hereditaria no resuelta entre los valores y sus opuestos en la esfera mediática que vuelve adicto al público a lo negativo, a la destrucción de la sana convivencia entre los miembros de una sociedad. Forma mitos absurdos de temas delicados para deformar la verdad que hay  detrás de ellos, así vemos como las mentes más jóvenes se degeneran haciendo caso omiso a la templanza dejándose arrastrar por la sed de reconocimiento social.

 Nadie puede negar que muchos adolescentes parecieran más ocupados en lograr notoriedad que trazarse metas que les permitan ser personas de bien; la misma sociedad y sus “ídolos” los presionan a que se preocupen por cosas vacías e inviertan sus energías en ellas, después nos quejamos que tenemos una “sociedad enferma, llena de jóvenes alienados”. Lo mejor que se puede hacer para enfrentar esta contrariedad es rescatar los valores, debemos comprometernos desde lo cotidiano y más allá a enseñar lo que es realmente importante, entiéndase, el respeto por los demás, tomar conciencia de que todos nuestros actos tienen consecuencias.

 Debe resaltarse que una persona debe apreciarse a si misma, sin caer en el narcisismo, más que depender de la aprobación  de los demás para valorarse, al mismo tiempo se le invita a interiorizarse para resaltar sus cualidades positivas y ser alguien valioso por sus talentos, no por lo que se diga de ella. De no hacer nada contra esto, estaremos permitiendo que las próximas generaciones se vuelvan adictos a comportamientos antisociales, lo cuál no sería deseable para el progreso humano.     

Saque usted sus conclusiones.

Pedro Felipe Marcano Salazar.

@C1udadan0x.

 Nota: el autor recomienda la siguiente literatura con el fin de profundir este y otros temas que sirvieron para la redacción de la presente entrada.

  • Narcisismo: una epidemia de nuestro días. Encantado de conocerme. Artículo de la revista Muy Interesante año 17, número 193.